Qué es la clamidia
La clamidia es la infección de transmisión sexual bacteriana más frecuente, sobre todo entre los 18 y los 30 años. Se contagia por vía vaginal, anal u oral, y su rasgo más traicionero es que la mayoría de las personas infectadas no notan nada: se estima que más de la mitad de los casos no dan síntomas. Sin tratamiento puede causar complicaciones serias, como enfermedad inflamatoria pélvica, dolor crónico o problemas de fertilidad.
Cuándo tiene sentido esta consulta
- Has dado positivo en una prueba de clamidia y necesitas tratamiento.
- Tu pareja ha dado positivo y debes tratarte aunque no tengas síntomas: es lo que se llama tratamiento de contacto.
- Tienes síntomas que te hacen sospechar —escozor al orinar, secreción anormal, sangrado fuera de la regla— y quieres que un médico lo valore.
Si no tienes prueba, el médico decidirá si conviene hacerla antes de tratar: tratar a ciegas puede enmascarar otra infección con otro tratamiento.
El tratamiento
La clamidia no complicada se cura con una pauta corta de antibiótico oral. Cuál, depende de tu caso: las alergias y el embarazo cambian la elección, y por eso el cuestionario pregunta por ambos. Es importante completar la pauta entera, evitar las relaciones sexuales hasta siete días después de terminarla y no dar la infección por curada por tu cuenta si los síntomas persisten.
Tus parejas también deben tratarse
Es la parte del tratamiento que más se olvida y la más importante para que funcione: si tu pareja no se trata a la vez, la reinfección es cuestión de tiempo. Conviene avisar a las parejas sexuales de los últimos seis meses para que se hagan la prueba. Sabemos que no es una conversación fácil; el médico puede orientarte sobre cómo plantearla.
Cuándo no basta con una consulta online
Si hay fiebre, dolor pélvico intenso o dolor testicular, la infección puede haberse extendido y hace falta una exploración presencial. El cuestionario lo detecta y te lo indicará: en esos casos, acudir pronto a tu centro de salud marca la diferencia.